Te quedaste en todos lados,
en mi mente, en mi cuerpo,
en cada poro de mi piel,
en las ventanas empañadas llenas de sudor,
las paredes que nos vieron llorar por amor.
En el infinito y las partículas
que navegan por el mundo
llevando un poco de nuestra felicidad,
ahora son semillas de lo que alguna vez fuimos,
porque nosotros ya no estamos.
.
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